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Selección nacional afgana, acoso y abuso sexual en el fútbol

FIFPRO recibe con satisfacción la decisión de desestimar la apelación de Keramuddin Karim, antiguo Presidente de la Federación afgana de fútbol, quien abusó de su posición para acosar a las futbolistas y abusar sexualmente de ellas.

Elogiamos a las jugadoras de la selección nacional femenina de Afganistán por su coraje y compromiso al exigir justicia, aportando de nuevo pruebas contra su agresor, esta vez ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo.

Estas futbolistas atravesaron ya un momento desgarrador cuando llevaron al presidente de la federación ante la justicia. Su abnegación para dar el paso y aumentar la concienciación hacia el derecho de las mujeres para jugar al fútbol, y hacia la discriminación generalizada por cuestiones de género y el abuso sexual en el deporte, ayudará a las futuras generaciones de futbolistas y a otras atletas.

En su nombre y en el de otras futbolistas de todo el mundo, en vista de otros casos de abuso en el fútbol internacional, instamos de manera urgente a las partes interesadas del fútbol para que introduzcan protocolos de prevención más sólidos.

Ello requiere una revisión sistémica para identificar y cerrar las brechas en los protocolos, procesos y compensaciones existentes, en todo lo relativo al acoso y al abuso sexual. Esta revisión deberá conllevar la consulta con las jugadoras, los entrenadores y expertos que hayan experimentado estos problemas en primera persona.

Khalida Popal, antigua jugadora y directora general de la selección nacional femenina de Afganistán, ha manifestado: “Este intervalo ha sido traumático para mí y mis compañeras de equipo, pero estamos satisfechas por haber logrado que se haga justicia. 

“Esperamos que este caso marque un punto de inflexión y que el fútbol introduzca medidas para proteger a los futbolistas ante el perjuicio, y que les proporcione asistencia si se convierten en víctimas de abuso. Los futbolistas necesitan y merecen esas medidas con carácter urgente.” 

El Secretario General de FIFPRO, Jonas Baer-Hoffmann, ha afirmado: “El fútbol suele considerarse una herramienta para abordar cuestiones sociales. Lamentablemente, este caso nos ha mostrado que, en las manos erróneas, el fútbol puede utilizarse como herramienta para el abuso y la violencia.

“Nuestro corazón está con estas jugadoras por todo lo que han sufrido. Al mismo tiempo, nos inspira su impulso hacia la justicia y el compromiso para realizar un cambio. Este caso ha expuesto la tremenda cantidad de trabajo necesario para garantizar que la seguridad y el bienestar de las personas vulnerables ocupe un lugar central en el fútbol. 

“En FIFPRO damos asistencia a un número creciente de futbolistas que han sufrido acoso y abuso sexual. El deporte debe implementar de manera urgente medios para impedir estos delitos, proteger a las víctimas y facilitar el acceso a la justicia.”