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Conmoción cerebral: salud del futbolista, más importante que relajar la norma

22 de julio de 2020
FIFPRO lleva a cabo una campaña para que se dé al personal médico diez minutos antes de decidir si un jugador ha sufrido una conmoción cerebral, pues esa lesión cerebral puede ser difícil de diagnosticar de forma inmediata.

Para ello, el equipo podría contar con un sustituto extra, quien volvería al banquillo si el jugador no es diagnosticado con una conmoción y puede reintegrarse al partido.

Tal enfoque se emplea en otros deportes, incluyendo el rugby y el fútbol americano (NFL), en los que existe una profunda concienciación en torno a la conmoción cerebral.

Hemos hablado con uno de los principales médicos deportivos, Bryan English, que ha trabajado en el fútbol, el atletismo y el tenis, y es antiguo miembro del Comité Médico Olímpico británico.

English era doctor del Chelsea cuando Petr Cech sufrió una fractura craneal en 2006, y actualmente trabaja en el Middlesbrough.

“Normalmente, en 30 segundos puedo saber si mi jugador no está dentro de la normalidad y sospecho una conmoción cerebral,” afirma English. “Si dice que está mareado o se tambalea, si no puede mirarme a la cara ni hablar claro, entonces no necesito hacer más evaluación."

“Para mí, en ese momento diagnostico una conmoción. No puede reincorporarse al juego. No necesito ni deseo diez minutos para seguir evaluando."

“Si no puedo decidir en ese intervalo de 30 segundos, entonces me preocupo. Los futbolistas se recuperan con rapidez y te dirán que están bien y que desean continuar. Sus entrenadores dirán lo mismo."

“Pero si observo un nivel elevado de lo que considero ‘no puede estar bien,’ entonces al menos tendría la opción de examinar al jugador en un entorno tranquilo, para comprobar si su estado es normal o si empeora."

“En determinadas circunstancias, sería estupendo tener la flexibilidad de una norma de diez minutos.”

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El F.A. Board Internacional (IFAB), que marca las normas en el fútbol profesional, examina modos de mejorar el protocolo en los casos de conmoción cerebral, mediante el cambio en las reglas.

Algunas partes interesadas han planteado sus inquietudes acerca de las posibles consecuencias deportivas de un sustituto por conmoción, temiendo que los equipos abusen de la norma para obtener un sustituto extra.

English afirma que no ello debería interponerse en la protección de la salud de los jugadores.

“Afrontémoslo; existe la posibilidad de que después de 80 minutos alguien pueda hablar con un jugador, para que le diga a otro que caiga con una supuesta lesión en la cabeza y así incorporar un par de piernas nuevas al partido,” afirma.

“Pero no podemos poner en riesgo la salud de un jugador, porque alguien desee manipular la situación.”

“IFAB junto con las federaciones nacionales y las ligas de fútbol, debe cuestionarse si la prioridad es el juego o el bienestar de los futbolistas.”

Si se cambia la norma, la decisión de utilizar un sustituto por conmoción debería quedar en manos de los médicos, afirma English. “Estamos aquí para proteger las vidas de los jugadores”.

English es consciente de que en ocasiones los entrenadores han tratado de influir sobre los médicos del equipo para mantener a un jugador en el campo de juego, e incluso de intimidarles para cambiar su decisión. “He dicho a los médicos, si ese es el caso hay que desestimar la opinión del entrenador’. Tenemos que proteger al jugador por encima de todo.”

“Tomar una decisión sobre el campo de juego es una situación de mucha presión. Sé que en esos momentos no es fácil, pero el facultativo tiene que hacer lo correcto desde el punto de vista médico. No importa qué decisión tomes como médico, siempre habrá alguien que no esté de acuerdo y que probablemente exprese su opinión en los medios.”

“He visto casos en que los médicos dejan a un futbolista continuar porque quizá les falta el coraje para enfrentarse al entrenador y ordenar que el jugador tiene que abandonar el partido.”

“Si sacas del partido a un jugador, se recupera y luego está bien, pero pierdes el partido, entonces el médico solo obtendrá críticas por parte del jugador, el entrenador y los directivos. En esas situaciones, la norma de los diez minutos podría ayudar también, siempre que la evaluación pueda hacerse en privado.”

“Por eso es tan importante estar bien informados. No se trata solo de los médicos, sino de los entrenadores, los directivos y los jugadores: todos tienen que aceptar este proceso decisorio. Tratamos con una lesión cerebral traumática y compleja.”

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