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Papel de las federaciones en las disputas entre club y jugador: por Wil van Megen.

Introducción

En la relación laboral entre un club de fútbol y un futbolista profesional, es práctica común mantener un régimen disciplinario que incluya sanciones si se quebrantan las normas del club. La naturaleza de las posibles sanciones puede incluir desde una amonestación, una sanción económica, la suspensión (con o sin salario), hasta el despido.

En un número considerable de casos, observamos que las sanciones que aplican los clubes son transferidas a la Federación nacional de fútbol, de manera que se extienden para cubrir a todo el fútbol profesional del mismo país.

(Véase más abajo el estudio de caso relativo al FC Metalurg.)

¿Debería transferirse la sanción?

En diversos países, es un procedimiento habitual que un club solicite a la federación que intervenga en una suspensión. Esto puede ocurrir aunque no se haya quebrantado el reglamento de la federación.

No obstante, no hay justificación para la participación de la Federación, porque -- al igual que ocurre en una disputa sobre empleo regular fuera del ámbito del fútbol -- la conducta que debe sancionarse está vinculada a la relación laboral.

A partir del momento en que se incluye a la federación, cambia la naturaleza de la sanción. Ya no se trata meramente de una cuestión específica del empleador y el empleado.

Objeciones Jurídicas

Este es un sistema de una sola vía: si es el club la parte que infringe las obligaciones contractuales, no existe posibilidad para el jugador de solicitar a la federación que sancione al club.

Por su propia naturaleza, el derecho laboral debería proteger a los empleados. No obstante, en virtud de este sistema de vía única, es obvio que la posición del club es más fuerte, porque puede recurrir a la Federación para hacer cumplir una sanción.

Si la federación mantiene su deber de velar del mismo modo por los intereses de los clubes y de los futbolistas --y de seguir la buena gobernanza-- no debería beneficiar a los clubes en perjuicio de los futbolistas.

Conclusión

No hay razón para que una federación aplique sanciones que no entran dentro de su ámbito. Ello infringe los principios del derecho laboral, y no se corresponde con la buena gobernanza.

La federación de fútbol debería responsabilizarse del bienestar de todas las partes interesadas del fútbol profesional, en lugar de actuar como un grupo de interés para los clubes.

Estudio de caso  Metalurg Skopje grijs

El FC Metalurg, equipo de la Antigua República Yugoslava de Macedonia, el año pasado sancionó a siete futbolistas con 6 meses de suspensión por haber ido a la huelga. Los futbolistas se negaron a jugar porque llevaban cuatro meses sin recibir su salario.

La federación nacional de fútbol del país aprobó posteriormente sus solicitudes para rescindir sus contratos. No obstante, un par de semanas después, la misma federación aprobó la suspensión del FC Metalurg para los siete futbolistas.

Por lo tanto, se impidió a los futbolistas seguir sus carreras en el país, hasta que finalizara la suspensión.    

 

Wil van Megen es Director del Departamento Jurídico de FIFPro.  

 

(Crédito fotografía principal: PicsUnited)

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