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FIFPro se ha reunido con las autoridades futbolísticas de Turquía para debatir cómo mejorar las condiciones en uno de los países más precarios para los futbolistas profesionales, y para ayudar a un jugador de una etnia turca que supuestamente ha sido detenido en China.

El secretario general de FIFPro, Theo van Seggelen, ha afirmado estar satisfecho con los avances conseguidos por el sindicato turco de futbolistas (TPFA) desde la reforma llevada a cabo en el año 2015 por los antiguos jugadores de la selección nacional, encabezados por Hakan Ünsal. “Es alentador comprobar el compromiso de Hakan y sus colegas, que están haciendo un trabajo inestimable para los futbolistas profesionales,” afirma Van Seggelen.

FIFPro se ha reunido también con el director de la Federación turca, Cengiz Zülfikaroğlu, para debatir las inquietudes de por qué Turquía ha quedado a la zaga de otros países en estándares laborales para los jugadores. Según los datos de que dispone FIFPro, el fútbol turco acumula el mayor número de reclamaciones por parte de futbolistas extranjeros en la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA: un promedio de una reclamación cada dos semanas.

Al mismo tiempo, la Federación turca todavía no ha implementado un contrato laboral estándar, que garantice los derechos básicos para los jugadores, y su propia Cámara de Resolución de Disputas para los futbolistas locales no cumple con las directrices de la FIFA sobre imparcialidad, ni permite a los jugadores presentar denuncias de manera gratuita.

“Ya es hora de que el fútbol turco comience a hacer un trabajo mucho mejor a nivel de gobernanza básica, para que los jugadores no tengan que acudir de manera habitual ante los hakan theo 325tribunales a resolver disputas con sus clubes en cuestión de pagos,” ha afirmado Van Seggelen.

“Estamos seguros de que tras la reunión la Federación es consciente de que los jugadores y sus sindicatos tienen un papel fundamental que desempeñar en el delicado equilibrio entre las partes interesadas del fútbol,” afirma Ünsal.

En la visita a Estambul, FIFPro recibió también información actualizada por el sindicato turco de futbolistas sobre la situación del futbolista Erfan Hezim. El jugador de 19 años supuestamente fue llevado a un “campo de reeducación política” en febrero de este año por “visitar países extranjeros” cuando volvió a su hogar en China, procedente de un viaje por España y Dubái.

El futbolista juvenil es de la etnia turca uyghur, cuyos habitantes viven en ciertas zonas de China, y que según informa Human Rights Watch recibe la estrecha vigilancia de las autoridades chinas.

Conocido también como Ye Erfan, el joven ariete es uno de los jugadores más prometedores de China, y el año pasado firmó un contrato de 5 años con el equipo de la Superliga china Jiangsu Suning. La fotografía de Erfan aparece todavía en el sitio web de Jiangsu Suning pero, según Human Rights Watch, lleva sin jugar ni entrenar con el equipo desde el pasado mes de febrero.

Fotografía superior: Banderas turcas dejadas en los asientos antes de un partido internacional en el estadio Antalya. Crédito: VI imágenes.

Fotografía inferior: El presidente del TPFA, Hakan Ünsal (izquierda) y el secretario general de FIFPro, Theo van Seggelen, en Estambul. Crédito: TPFA.