Aunque a nivel global la industria del fútbol ha crecido, el panorama que presenta es fragmentado y complejo. Si bien algunos mercados florecen, muchos otros afrontan inestabilidad e incertidumbre. Los futbolistas profesionales de estos últimos mercados afrontan retraso en los pagos o no reciben ningún salario en absoluto.
Los futbolistas son la cara pública del juego; además, proveen su rendimiento y su trabajo. Al igual que numerosos sectores del entretenimiento, la industria del fútbol es impulsada por factores económicos. Para los futbolistas, es esencial participar en ella de manera justa y equitativa, en base al valor y a los ingresos que ellos mismos generan.
La pandemia global de 2020 destaca la necesidad de mejorar la estabilidad financiera de la industria del fútbol. Los modelos estructurales, reguladores y comerciales que sostienen el fútbol profesional son frágiles y deben revisarse holísticamente.