Caso de maternidad de Sara Björk Gunnarsdóttir: las y los futbolistas necesitan protección, aún quienes juegan en clubes de alto nivel
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La centrocampista islandesa se convirtió en la primera futbolista en ganar un reclamo contra un club a través del Reglamento de Maternidad de la FIFA. FIFPRO le prestó apoyo jurídico, desde explicarle sus derechos hasta representarla ante la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA. Björk Gunnarsdóttir y la asesora jurídica de FIFPRO Alexandra Gómez Bruinewoud reflexionan sobre este caso pionero en su clase.

- Sara Björk Gunnarsdóttir es la primera futbolista en ganar un reclamo en base al Reglamento de Maternidad de la FIFA
- La Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA sentenció que Sara tenía derecho a cobrar su sueldo íntegro durante todo su embarazo y hasta el inicio del permiso por maternidad mientras estuvo en el Olympique Lyonnais
- La islandesa y la asesora jurídica de FIFPRO Alexandra Gómez Bruinewoud reflexionan juntas sobre este caso pionero en su clase
En mayo de 2022, la centrocampista islandesa Sara Björk Gunnarsdóttir se convirtió en la primera futbolista en ganar un reclamo contra un club en base alReglamento de Maternidad de la FIFA. El reglamento, que se introdujo en enero de 2021 luego de la presión de FIFPRO, dio derecho a Björk Gunnarsdóttir –ahora en la Juventus– a percibir la totalidad de su salario durante su embarazo y hasta el inicio de su permiso por maternidad mientras estuvo en su anterior club, el Olympique Lyonnais.
El caso de Björk Gunnarsdóttir ha mostrado que todos los futbolistas necesitan protección, incluso quienes juegan en clubes de alto nivel. Igualmente, ha demostrado la importancia de establecer unos mínimos reguladores y de no dejarlos a la buena voluntad de las partes.
FIFPRO brindó apoyo jurídico a Björk Gunnarsdóttir: desde explicarle sus derechos a representarla ante la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA.
FIFPRO se sentó con Sara y con la asesora jurídica Alexandra Gómez Bruinewoud, para reflexionar acerca de un caso pionero en su clase y sobre qué más debe hacerse de ahora en más para proteger los derechos de las futbolistas.
Sara, ¿cómo comenzó este problema con tu anterior club?
Sara Björk Gunnarsdóttir: La primera vez que vi que el Olympique de Lyon no me había pagado el sueldo, supuse que era un error. Inicialmente, me ponía nerviosa decirles que estaba embarazada, pero me tranquilizaron. También comprendieron mi deseo de volver a Islandia durante el embarazo, especialmente dada la elevada incidencia de COVID en el equipo en aquel momento, e incluso hablé a la prensa acerca de cómo iban a prestarme apoyo.
Después, se incumplió un segundo pago. Cuando pregunté qué estaba pasando, me contestaron con evasivas, hasta que finalmente me informaron de que estaban siguiendo la normativa francesa sobre bajas por enfermedad, en lugar del reglamento de la FIFA sobre maternidad, por lo que no tenía derecho a percibir la totalidad de mi sueldo durante el embarazo y el inicio del permiso por maternidad. FIFPRO me hizo darme cuenta rápidamente de que eso era algo que no podían hacer.

¿Cuál fue el apoyo de FIFPRO desde la perspectiva jurídica?
Alexandra Gómez Bruinewoud: Las disposiciones de la FIFA en cuestión de maternidad son un mínimo y tienen carácter obligatorio. El Lyon –club que siempre ha defendido el avance del fútbol femenino– debía saberlo. Se planteó un caso laboral ante la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA, que Sara ganó. Había un plan de acción muy claro para cualquier club que considerara que no le era aplicable la normativa de la FIFA en cuestión de maternidad. Por supuesto que lo es. Las jugadoras merecen el apoyo y la seguridad que se negaron a Sara. Asimismo, la decisión es bastante clara en la explicación del deber de diligencia que los clubes, como empleadores, mantienen hacia los jugadores, como empleados.
¿Qué significó para ti ganar el caso?
Sara Björk Gunnarsdóttir: Me enorgullezco de lo que he alcanzado, no solo para mí, sino para todas las mujeres que vendrán después; todas las futbolistas que van a convertirse en madres, y que no tendrán que preocuparse por sus carreras porque pueden seguir el ejemplo que he sentado para garantizar un trato justo. Por supuesto, mi embarazo fue un tiempo de anticipación feliz para mí y mi pareja, pero siempre tuve en mi cabeza esa preocupación acerca de mi carrera y mis próximos pasos.
Además de por haber ganado el caso inicial, me enorgullezco de formar parte de la conversación en torno a la maternidad en el fútbol. No es solo el Lyon el que debe hacer las cosas mejor, sino todos. Debería haber más preparación, no debería ser una sorpresa que una mujer joven se quede embarazada y desee mantener su carrera después del nacimiento de su bebé.







