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Colombia lucha contra la disminución de futbolistas inscriptos: "Muchas familias van a quedar desamparadas"

- El sindicato de jugadores ACOLFUTPRO se opone a la decisión de la Liga Dimayor de reducir los planteles de 30 a 25 jugadores en 2026
- Carlos Bacca, histórico futbolista cafetero, advierte sobre las consecuencias de la medida para los jugadores y su entorno
- Para ACOLFUTPRO la medida “genera desempleo directo para 180 futbolistas profesionales” y es “una represalia” por defender los derechos de los futbolistas
El fútbol colombiano vive en los últimos días un nuevo episodio que el sindicato de jugadores ACOLFUTPRO denuncia por ir en contra de los intereses y derechos de los futbolistas profesionales del país.
A finales de diciembre pasado, la Liga Dimayor anunció que la reducción de los planteles profesionales inscriptos en el torneo que se iniciará en 2026 de 30 a 25 futbolistas profesionales, una medida que ACOLFUTPRO consideró en un comunicado que “genera desempleo directo para 180 futbolistas profesionales”.
El sindicato considera también que la medida agrava la situación en un calendario como el colombiano que, de hecho, está saturado de partidos y que ahora deberán enfrentar los equipos con una menor cantidad de futbolistas inscritos, lo cual va a afectar el rendimiento, la salud y la recuperación de los trabajadores por la sobrecarga física que esto va a requerir.
Carlos Bacca, ex internacional colombiano y ex atacante del Milan y del Sevilla, fue claro en su postura contra la nueva regla.
“Es difícil porque son muchas familias que van a quedar desamparadas, son muchos jugadores que van a quedar sin trabajo. Esa es la realidad”, dijo Bacca, hoy en el Junior de Barranquilla.
“Yo creo que hay que ir de a poco. Hay equipos como Junior que tienen más de 30 jugadores y muchos van a quedar sin poder ser inscriptos. Y el club tiene que pagarles, porque el club va a ser responsable de pagar”.

A los equipos que participan de las competiciones organizadas por la CONMEBOL se les permitía tener hasta 35 futbolistas anotados, por lo que deberán reducir su plantilla en 10 jugadores.
El presidente de la Liga Dimayor, Carlos Zuluaga, calificó la medida tomada por la Asamblea de “muy sabia” y aseguró que fue tomada en base a datos: “Cuando hicimos el análisis de los jugadores inscriptos y que estuvieron en el terreno de juego un mínimo de 45 minutos durante el semestre, encontramos que el máximo de jugadores por equipo que están en la competencia son 23. Entonces no es necesario tener 30 jugadores”.
La respuesta de ACOLFUTPRO: “Es una represalia”
“La premisa no tiene ningún sustento real”, afirma Carlos González Puche, director ejecutivo de ACOLFUTPRO, en diálogo con FIFPRO.org. “Nosotros calculamos la participación de los jugadores y evidentemente es muy superior a la que ellos utilizan para sustentar el tema”.
Los datos del sindicato colombiano muestran que el máximo asciende a 28 futbolistas por equipo, no 23 como dice la Dimayor. Además, el promedio de jugadores que jugaron algún minuto por club es de 30,6.
“La situación es muy grave para las familias de los jugadores y los propios futbolistas, que no van a poder tener cupo para participar en los torneos de primera y de segunda división este año en Colombia. Ya hay jugadores con contrato que alegan que no se lo podrán mantener porque serán sólo 25 inscriptos. Es una reducción muy drástica”.

González Puche apunta a que la decisión es “una represalia por las posiciones [de lucha] que ha sostenido ACOLFUTPRO” en los últimos meses y toma como referencia lo sucedido durante la Asamblea de la Dimayor: “Se comentó que el fundamento era ‘180 sindicalizados menos' que tenían que enfrentar. Eso evidencia el malestar a que los jugadores reclamen sus derechos”.
Tras muchos meses de negociaciones, el sindicato logró acuerdos en enero de 2025 con la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) y la DIMAYOR con la mediación del Ministerio de Trabajo en beneficio de los y las futbolistas del país. Pero los logros allí conseguidos fueron parciales al haberr peticiones del pliego presentado que quedaron pendientes por acordar.
Con la amenaza de huelga en marzo del 2025 y la mediación del ministro de trabajo se concluyó en septiembre la negociación de las peticiones restantes, acuerdo laboral cuya suscripción se programó para oficializarse el 6 de noviembre, pero los directivos de la FCF y la DIMAYOR se negaron a firmar lo pactado.
A mediados de diciembre, el ministro de Trabajo Antonio Sanguino conminó a ambas instituciones a firmar lo acordado, cosa que no >ha sucedido todavía.
“Ellos están tomando medidas con las cuales supuestamente están defendiendo el negocio para reducir costos”, denuncia González Puche.
