Entrevista
Pilares sindicales: Line Roddik Hansen (Dinamarca)

"Pilares sindicales" es una serie de entrevistas que pone el punto de mira en las personas de las asociaciones miembro de FIFPRO que se dedican a mejorar el bienestar de los y las futbolistas profesionales de su país.
La ex internacional danesa Line Roddik Hansen jugó en equipos como el Lyon, el Barcelona y el Ajax antes de asumir su actual cargo de asesora de futbolistas en la asociación danesa de futbolistas Spillerforeningen.
¿Cuál es tu función actual y cuál es tu formación?
Actualmente soy asesor de futbolistas en la asociación danesa de jugadores Spillerforeningen. Antes de desempeñar este cargo, hice carrera como futbolista profesional en cinco países diferentes: Dinamarca, Suecia, Francia, España y Holanda. También fui 132 veces internacional con la selección danesa.
Me retiré del fútbol profesional hace unos cinco años y pasé directamente a mi puesto actual en Spillerforeningen. Paralelamente a mi carrera como futbolista, completé un máster en Ciencias del Deporte y realicé una formación como entrenadora con licencia A de la UEFA. He combinado constantemente el fútbol con la educación y el trabajo profesional, incluyendo la participación en proyectos de investigación, unas prácticas con FIFPRO y experiencia como entrenador asistente en categorías inferiores. Antes de incorporarme a Spillerforeningen como empleada, trabajé durante varios años como miembro de la junta directiva. Ahora resido en Copenhague, donde vivo con mi familia y mis dos hijos pequeños.

¿Qué tema que afecte al bienestar de las futbolistas te apasiona más?
Para mí, la cuestión principal es el respeto: respeto por las jugadoras y respeto por el fútbol femenino. Mi motivación está fuertemente influenciada por mis propias experiencias durante mi carrera como futbolista. Entiendo que las condiciones económicas en el fútbol femenino no son las mismas que en el masculino, pero no acepto la falta de respeto ni el trato desigual. Esto puede referirse a muchos ámbitos: el respeto de los contratos, las condiciones de trabajo y el valor global del deporte. El respeto debe provenir de todas las partes interesadas: la dirección de los clubes, las autoridades futbolísticas, los medios de comunicación y los aficionados. Sin respeto, es imposible crear entornos sostenibles y profesionales para las jugadoras.
¿Puedes compartir con nosotros uno de tus momentos de mayor orgullo como representante sindical?
Uno de los logros más importantes ha sido la introducción del nuevo contrato tipo para las jugadoras, que incluye unas normas mínimas acordadas. Aunque esto no resuelve todos los problemas, representa un importante paso adelante y brinda un marco claro para mejorar las condiciones. Sentó las bases para que las jugadoras tengan unas condiciones adecuadas y, lo que es más importante, la capacidad de exigirlas. En el día a día también encuentro un gran valor en el diálogo directo con las futbolistas. Apoyarlas en cuestiones prácticas y profesionales, y ver que este apoyo marca la diferencia en sus vidas profesionales y personales, es una parte significativa de mi trabajo.

¿Hay alguien en el mundo sindical o en el deporte en general que te inspire?
Me inspiran especialmente las personas dispuestas a alzar la voz cuando creen que algo no está bien, sobre todo cuando se trata del trato a los demás. Siento respeto por las personas que trabajan para mejorar las condiciones colectivamente en lugar de centrarse únicamente en su propia posición. Esto es especialmente significativo en el mundo del deporte, donde el interés propio puede primar a menudo sobre la responsabilidad colectiva.
¿Cuál es tu recuerdo futbolístico favorito hasta la fecha?
La final de la Liga de Campeones de la UEFA 2014 con el Tyresö FF contra el Wolfsburgo es un recuerdo muy especial. Fue mi primera gran final internacional y, a pesar de perder en los últimos minutos, sigue siendo una experiencia importante. También destacan los torneos internacionales, en particular la Eurocopa de 2017. En términos más generales, haber jugado en varios países y experimentado diferentes culturas, nacionalidades y entornos futbolísticos es algo que valoro mucho. Estas experiencias siguen destacándose aún más claramente ahora, mirando hacia atrás después de mi carrera como jugadora.

¿Quién es tu futbolista favorita y por qué?
Nunca tuve un ídolo futbolístico. Crecí jugando con niños y viendo sobre todo fútbol masculino, sin ver inicialmente un camino claro para mí como jugadora profesional. Por lo tanto, mi desarrollo se debió más a las oportunidades y al entorno que a seguir un modelo concreto.
¿Hay algo fuera del fútbol que te interese últimamente?
En estos momentos, la mayor parte de mi energía y concentración está en mi familia y en mis dos hijos pequeños (de 2 y 4 años). Dicho esto, el fútbol sigue siendo lo que más me gusta, incluso después de que mi carrera profesional haya terminado. Sigo jugando al fútbol por diversión, y también participo como entrenadora en el equipo de mis hijos, algo que me divierte.
¿Qué significa formar parte de un sindicato mundial?
Formar parte de un sindicato mundial es importante. Unirnos a las asociaciones de jugadores de todos los países refuerza nuestra voz colectiva. Muchos jugadores se desplazan de un país a otro y el fútbol se organiza a escala internacional. Tener un sindicato mundial fuerte nos permite trabajar juntos, compartir conocimientos y experiencias, y garantizar una mejor protección y condiciones para los jugadores de todo el mundo. Creo firmemente que ganamos mucho aprendiendo unos de otros en todas las asociaciones.
Y de cara al futuro, ¿en qué esperas que los sindicatos se unan más para dar forma al futuro del fútbol para los y las futbolistas?
Espero que se mantenga la unidad en torno a cuestiones fundamentales como las normas mínimas, la seguridad contractual y el bienestar de los y las futbolistas. Cuando las asociaciones de jugadores trabajan juntas en todos los países, el progreso es más sostenible. Un movimiento sindical fuerte y coordinado es fundamental para forjar un futuro en el que los derechos y las condiciones de trabajo de los jugadores estén debidamente salvaguardados.
