• Un total de 59 futbolistas sudamericanos lograron cobrar sus contratos adeudados gracias a la gestión de FIFPRO Sudamérica
  • Los casos exitosos no se circunscriben a la región sino que se reparten entre 2 ligas profesionales del mundo
  • El total del dinero cobrado por los jugadores y jugadoras asistidos asciende a más de 450.000 euros

Uno de los grandes flagelos que sufren miles de futbolistas en el mundo es el incumplimiento de los contratos que han firmado con sus clubes, sea por retraso en el pago de salarios como de cualquier otro tipo de conducta abusiva.

Sergio Marchi, presidente de FIFPRO, describió esta problemática recientemente en una entrevista con FIFPRO.org: “Es una violencia económica para los, las futbolistas y sus familias. Hay quienes no tienen cobertura de salud ni seguridad social, que no tienen contrato como mínimo por un año, que tienen incertidumbre y no cobran sus salarios en término. Estamos hablando de más del 50 por ciento de los y las futbolistas del planeta”.

En este contexto de precariedad forzada por entidades que no respetan lo firmado, FIFPRO Sudamérica, trabajando en consonancia junto a los sindicatos que la componen, lleva adelante los procesos legales de reclamos para que sus futbolistas puedan cobrar el dinero que se les adeuda.

Desde 2019 han sido 59 entre jugadores y jugadoras de Argentina, Colombia, Uruguay, Venezuela y Bolivia, que lograron saldar el cobro de distintos haberes gracias a los reclamos encabezados por la división sudamericana.

“Nos llegan algunos reclamos en forma personal, tanto a mis compañeros del sindicato como a mí y también al mail de FIFPRO Sudamérica”, explicó Cristian Aragón, secretario administrativo de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA).

“Cuando llega un reclamo, nos interiorizamos acerca de cuál es la situación y pedimos que nos envíen toda la documentación que tenga el o la futbolista para respaldar la acción a desarrollar. Nosotros lo canalizamos con los abogados para que la analicen e iniciar un reclamo si corresponde. A veces se lleva a cabo a través de los abogados de Agremiados y otras por intermedio del departamento jurídico de FIFPRO Sudamérica”.

Las demandas no se circunscriben a los ocho países que integran la división sino que se hacen a cualquier club profesional del mundo. Los casos exitosos se reparten entre los originados en Venezuela, Ecuador, Gales, Kosovo, Bolivia, Gibraltar, Tailandia, Paraguay, Honduras, Grecia, Perú, Rumania, Chile, Serbia, Italia, Andorra, Guatemala, Brasil, Malasia, Emiratos Árabes Unidos, Mongolia, Nicaragua y Colombia.

Cada uno tiene una complejidad diferente. En el caso de un jugador que estuvo en conflicto con un club de Venezuela, el pago de la deuda pudo negociarse con las autoridades de la propia institución, pero existen otros que terminan siendo denunciados ante la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA.

“Una vez que entra la demanda a FIFA, los procesos son habitualmente ágiles y en general cobran rápidamente. A veces tarda un poco más”, sostuvo Aragón.

Por ejemplo, el expediente de Pablo Magnín ante el Deportivo Cuenca (Ecuador) se resolvió con sentencia favorable en un corto plazo. Otros casos fueron mucho más difíciles, como el de Bautista Cascini con un club rumano.

“Ese resultó complicado. El club rumano era bastante duro. No quería pagar, decía que no tenía fondos. Con sentencia y todo llevó un tiempo prolongado, pero se terminó resolviendo a favor”.

También surgió una situación de un futbolista que no sólo necesitaba cobrar la deuda de un club kosovar, sino que también quería cambiar de destino deportivo y, después de arduas negociaciones, se consiguieron ambos objetivos.

El total del dinero cobrado por los jugadores y jugadoras asistidos asciende a 323.613,36 dólares, 99.731 euros y 250.750 dírhams emiratíes.