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Mauricio Nievas, tras superar un episodio de muerte súbita: "Agradezco de por vida al sindicato argentino"

- El arquero argentino sufrió en enero un episodio de muerte súbita durante un entrenamiento con su club, el Deportivo Madryn
- Los médicos lograron reanimarlo y, tras recibir un Desfibrilador Automático Implantable, está en proceso de rehabilitación para volver a la actividad profesional
- La cobertura de salud de Futbolistas Argentinos Agremiados se hace cargo por completo de su atención médica y recuperación
En la mañana del 9 de enero, Mauricio Nievas participaba de un nuevo entrenamiento de la pretemporada 2026 del Deportivo Madryn cuando empezó a sufrir convulsiones y se desplomó en el campo. La veloz intervención de los médicos del club con técnicas de reanimación y el uso de un desfibrilador lograron lo más urgente: recuperarlo de una muerte súbita.
"No me acuerdo nada de ese día", cuenta Mauricio, que desde ese episodio pasó de soñar con el ascenso a la Primera División del fútbol argentino, el gran objetivo del año para el club, a pensar en volver a ser arquero a nivel profesional.
"Lo llevo bastante bien, bastante tranquilo", le dice a FIFPRO.org. "Desde los primeros días, cuando ya estaba internado y me enteré que había una cirugía por medio, lo primero que hice fue tratar de sacarme el foco deportivo del medio porque, más allá de que no me lleve todo el año recuperarme, es una recuperación lenta. Si no sacas ese foco deportivo y lo pones en la salud, en ponerse bien uno, incluso de la cabeza también, por ahí se hace un poco más cuesta arriba
"Me costó obviamente porque cuesta salir un tiempo de la competencia, de lo que es el vestuario y el día a día, pero esta es una etapa que toca transitarla y afrontarla de la mejor manera tanto en lo anímico como en lo físico. Así que puse el foco en todo en que todo saliera bien".
Y lo logró. Luego de dos meses viviendo en Buenos Aires para recibir la atención más calificada y estar cerca de los especialistas, Mauricio recorrió los 1.300 kilómetros de regreso hacia Puerto Madryn con la mejor de las noticias: la recuperación marcha perfecta y es cuestión de tiempo y paciencia que pueda volver a jugar.
En el medio, fue intervenido quirúrgicamente dos veces. La primera, para corregir la arteria obstruida y la otra inflamada que le provocaron la muerte súbita. La segunda, para ponerle el Desfibrilador Automático Implantable (DAI) que le permitirá regresar a las canchas.
El dispositivo, que se injerta debajo de la piel y tiene la capacidad de dar descargas si el corazón entra en fibrilación ventricular, es el mismo que hizo que volviera al fútbol profesional el danés Christian Eriksen, que sufrió un paro cardíaco en 2021 durante el partido entre Dinamarca y Finlandia por la Eurocopa.
"Desde el primer día me dijeron que me había sucedido lo mismo que a Eriksen. Al comentarme de la operación para recibir el desfibrilador, los médicos me dijeron que Eriksen volvió. A su tiempo, pero volvió a jugar. Y que me quedara tranquilo,que si le metía pilas y tenía buenas recuperaciones, yo también iba a poder volver a jugar".

La emoción de seguir siendo un futbolista profesional
Con 27 años, Nievas no sabía hasta ahora lo que era estar de baja por más de dos meses y medio. Sólo un desgarro severo lo había alejado de las canchas tanto tiempo.
"Esos meses se me pasaron rápido. Lo que me pasó ahora la verdad es que es bastante complejo, pero tocó afrontarlo de la mejor manera porque tiene sus riesgos. Si no le ponía el 100 por ciento a hacer bien los pasos que se tenían que ir dando, a la dieta más estricta que me dieron, a tomar la medicación, estaba la posibilidad de que saliera mal. Había que enfocarse en el paso a paso y ahora obviamente en lo que viene.
El durante incluyó un tiempo en el que, a la preocupación por lo que le había sucedido, se le sumaba la incertidumbre sobre su futuro profesional.
"Antes de ir a Buenos Aires, yo hablaba con los médicos del club y trataban de mantener un silencio normal porque a lo mejor me decían algo y terminaba pasando lo contrario. Cuando vi en Buenos Aires al cirujano y al cardiólogo, me dijeron que sí iba a poder hacer deporte de nuevo, pero estaba la duda de si en el alto rendimiento. Después de la primera operación sí llegó la confirmación de que podía volver a jugar y que iban a ponerme el desfibrilador para quedarnos todos tranquilos. Eso me hizo sacar un poco de la cabeza la situación que viví".
El momento de recibir la noticia que podría seguir jugando al fútbol profesionalmente desencadenó "un montón de emociones juntas que me trajeron mucha felicidad porque venía de momentos un poquito inciertos".
Aunque hoy se toma tranquilo el proceso de rehabilitación, también hay lugar para un poco de ansiedad por volver a pisar césped: "Es como que el tiempo para la vuelta también se va achicando un poquito y hay más que pensar, pero voy de a poco".
Por ahora, el fútbol dejó de ocupar su centro de atención: "Es imposible desconectarme del todo pero un poquito me alejé. Miro los partidos del Deportivo Madryn o algún partido grande como la final de la Recopa Sudamericana, pero en general prefiero ponerme una película, tomar un mate con mi mamá, con mis hermanos, charlar con ellos. Lo que haya en la tele lo dejo de fondo.

"Estoy agradecido de por vida a Futbolistas Argentinos Agremiados"
Junto a su propia resiliencia y la idoneidad de los médicos del Deportivo Madryn, en la historia de Mauricio hay otro actor fundamental para que tenga un final feliz: Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA).
Como en tantos otros casos, la cobertura de salud del sindicato argentino se puso de inmediato a la orden del arquero y su familia por intermedio de Ana María Spirito, su responsable principal. A la vez, el secretario general de FAA, Sergio Marchi, y el secretario general adjunto, Darío Checchia, viajaron a Chubut para gestionar el traslado de Mauricio a Buenos Aires en un avión sanitario y poder atenderlo en el prestigioso Hospital Británico.
Allí Mauricio quedó internado y fue tratado por los especialistas, que lideraron la doble operación y los pasos a seguir para la recuperación.
"Yo con la gente de Agremiados me tengo que sacar el sombrero. Desde el primer día que pasó todo, siempre han estado pendientes tanto de mí como de mi familia para ver qué se necesitaba para el traslado, qué había que hacer para tener el avión sanitario, la internación en el Hospital Británico, la operación, el implante... Agremiados se hizo cargo económicamente de todo. ¡Hasta del departamento en el que estuve viviendo dos meses en Buenos Aires!"
"Ana María siempre ha estado pendiente de mandarme un mensaje para ver si estoy bien, cómo hacer con los remedios o contactarse con mi familia. No son cosas sencillas ni que se vivan a diario. Es algo impresionante y estoy muy agradecido, muy contento de por vida, de ser respaldado de esta manera".
El apoyo incluye también el aspecto psicológico: "He charlado con el psicólogo de la obra social. Todavía no estoy trabajando con él, pero tengo pensado hacerlo más adelante, más cerca del regreso a jugar tal vez para sacarme algunos pequeños miedos que uno pueda llegar a tener en cuanto a la vuelta y demás. Lo mental es algo muy importante en el deportista y contar con un psicólogo a través de la obra social es tranquilizador".
"Tener un respaldo así de nuestra obra social a nosotros los futbolistas nos deja muy tranquilos. Ante cualquier situación sabes que te va a responder. Es algo que se sabe en nuestro ambiente y yo lo veía cuando tenía otra obra social. Por ejemplo, que a mis compañeros con hijos chiquitos les llegaban paquetes de pañales de parte de Agremiados. O compañeros que han tenido lesiones o problemas en otros clubes y yo veía cómo era el respaldo que recibían. En el fútbol sabemos que es una obra social muy buena".

