Historia de futbolista
Miles Robinson: "Como futbolista tienes mucho poder"

El actual Consejo Mundial de Futbolistas de FIFPRO cumple su primer aniversario y el internacional estadounidense Miles Robinson tiene muy claro por qué los jugadores necesitan una voz colectiva: ellos saben lo que ocurre en el fútbol y deberían tener voz y voto a la hora de cambiarlo.
"Siempre que los jugadores pueden reunirse y compartir sus pensamientos y experiencias más sinceros, y la gente los escucha de verdad e intenta generar un cambio, el poder de la unidad es muy fuerte", afirma Robinson.
Robinson, defensa del FC Cincinnati, se incorporó al Consejo después de que la Asociación de Jugadores de la MLS sugiriera que podría aportar a un foro internacional su disposición a cuestionar la forma en que se gestiona este deporte.
Robinson se dio cuenta del alcance de su plataforma en 2020, después de que el asesinato de George Floyd desencadenara protestas por todo Estados Unidos. Robinson se unió a esas protestas y las compartió en Internet.
"Publicar sobre esos gestos auténticos de la gente ofrece un modelo para el resto del país, al que quizá le falte empatía. La empatía es una emoción muy importante de la que, en mi opinión, carece el mundo".
Ese mismo año, Robinson se convirtió en embajador de Black Players for Change, la coalición de jugadores negros de la MLS. "Su liderazgo me permitió sumarme a esa iniciativa y utilizar mi voz y mi influencia para hacer el bien".

"Todo lo contrario de cómo debería pasar"
Robinson tiene claro que los insultos racistas en el fútbol nunca deberían considerarse parte del trabajo.
"No deberíamos tener que lidiar con el racismo mientras, supuestamente, entretenemos a las personas que se comportan de forma racista con nosotros".
"Como futbolista tienes mucho poder, sobre todo cuando te unes a tus compañeros de equipo, a la liga y a algo más grande que la propia liga".
"Si los jugadores se mantienen firmes, todo puede cambiar".
Se refiere al delantero del Real Madrid Vinícius Jr, cuyas reacciones ante los repetidos insultos racistas han suscitado a menudo más atención que los propios insultos.
"La gente tiende a odiarlo como jugador porque se expresa tal y como es, lo cual es justo lo contrario de lo que debería pasar. Todo se reduce a una falta de empatía y a los rumores que pueden difundirse injustamente a través de las redes sociales y la desinformación".
Robinson, que representó a EE. UU. en la Copa Mundial de la FIFA celebrada este año en su propio país, cree que las campañas contra la discriminación siguen teniendo su importancia, siempre y cuando vayan acompañadas de medidas concretas.
"Repetir esos mensajes puede hacer que se asiente cierta comprensión a nivel subconsciente, por lo que es importante que sigan haciéndolo. Pero ya sea la FIFA o las federaciones nacionales, una cosa es hablar del tema y otra muy distinta es actuar en consecuencia. Si lo dices y no lo pones en práctica, no resulta auténtico".
Según él, para que el progreso sea duradero también es necesario que cambie quién ostenta el poder en este ámbito: "Hay un grupo demográfico de jugadores y, por otro lado, hay otro de propietarios y directivos, y la distribución es muy desigual. Hasta que eso no cambie, no será auténtico".

Devolver lo recibido donde todo comenzó
La propia fundación de Robinson, Miles of Change, es el medio que utiliza para poner en práctica esas convicciones. La describe como algo que siempre quiso crear, ya que le permite explorar cómo el deporte puede servir a las comunidades, así como abordar cuestiones más amplias, como la vivienda en función de los ingresos y la igualdad de oportunidades.
"Siento que he tenido oportunidades que quizá otras personas de mi origen étnico a mi alrededor no han tenido. Darme cuenta de eso me ha llevado a querer ayudar siempre a los demás".
Uno de los primeros proyectos de la fundación es la renovación de las pistas del Boys & Girls Club de Arlington (Massachusetts), donde Robinson se crió.
"Ahí fue donde aprendí a nadar y a practicar tantos deportes. Lo correcto es empezar por tu lugar de origen, luego por el lugar donde vives, y seguir contribuyendo a la comunidad dondequiera que vivas. Se trata de devolverles el favor a quienes me permitieron llegar a donde estoy hoy".
Invertir en el jugador en su conjunto
Cuando se le pregunta cómo pueden las instituciones del fútbol apoyar mejor el trabajo de los jugadores fuera del terreno de juego, Robinson afirma que el punto de partida es reconocer a los deportistas como personas.
"Si inviertes en tus jugadores, no solo físicamente, sino también mental y espiritualmente, naturalmente también estás invirtiendo en cómo se comportan fuera del campo. La mayoría de los jugadores tienen éxito en el campo cuando se sienten alegres y felices fuera de él".
Se inspira en deportistas que son recordados tanto por su influencia fuera del terreno de juego, como Muhammad Ali, Bill Russell, LeBron James y Jaylen Brown.
"Esas son las personas que siempre me han inspirado. Mi idea es seguir su ejemplo e inspirar a la próxima generación: jóvenes que quieran tratarse bien unos a otros, generar un cambio positivo y ser una fuente de energía para los demás".

El poder del colectivo
Para Robinson, quizás el mayor punto fuerte del fútbol sea su capacidad para recordar a la gente su humanidad compartida. Afirma que el Mundial nos permitió vislumbrar eso.
"Cuando todas estas culturas diferentes se unen para ver un mismo partido, surge una conciencia colectiva de la que la gente casi se olvida que tiene. Con todos estos nuevos avances, tenemos que recordar lo que significa ser humano. Esa esperanza colectiva, en la que todos avanzamos en la misma dirección, es trascendente".
"Los equipos más fuertes saben perfectamente por qué juegan".













