Noticia
La nueva concentración del sindicato de Escocia vuelve a dar un equipo a los futbolistas sin contrato

- La PFA de Escocia ha puesto en marcha su primera concentración de pretemporada para jugadores sin contrato, con el fin de ofrecerles un entorno profesional en el que mantenerse en forma para los partidos mientras buscan un nuevo club
- La iniciativa está cofinanciada por FIFPRO Europa y la UEFA, y Escocia se une así a Austria, Bulgaria, Croacia, Chequia, Dinamarca, Inglaterra, Francia, Malta, Países Bajos, Portugal y Ucrania en la oferta de una concentración para jugadores sin contrato
- El exdelantero del Celtic y de la selección escocesa Craig Beattie, ahora responsable de Relaciones con los futbolistas del sindicato escocés, explica cómo la concentración contribuye a la preparación física, el bienestar y la disposición de los jugadores para su próxima oportunidad
Escocia es uno de los últimos países en reforzar el apoyo a los futbolistas profesionales que se encuentran sin contrato, tras la puesta en marcha por parte del sindicato escocés (PFA Escocia) de su primera concentración de pretemporada dirigida a jugadores sin contrato.
Esta iniciativa, financiada en parte por FIFPRO Europa y la UEFA, sitúa a Escocia al mismo nivel que otros países europeos que ofrecen programas estructurados de pretemporada para jugadores sin equipo, como Austria, Bulgaria, Croacia, Chequia, Dinamarca, Inglaterra, Francia, Malta, los Países Bajos, Portugal y Ucrania.
La concentración de tres semanas en Escocia —dirigida por el exdelantero del Celtic y de la selección escocesa Craig Beattie, ahora responsable de Relaciones con los futbolitas de la federación— recrea el ritmo de un club profesional con sesiones diarias de fútbol, entrenamiento en el gimnasio y entrenadores experimentados, lo que garantiza que los jugadores se mantengan en forma para los partidos mientras buscan su próximo club.
Para Beattie, sin embargo, los beneficios van mucho más allá del ejercicio físico: "Cuando dejas de ser jugador y empiezas a trabajar para el sindicato, comprendes mejor otros aspectos de la vida".
Para los futbolistas sin contrato, la pretemporada puede ser una experiencia que les hace sentirse aislados. Mientras sus excompañeros de equipo vuelven a los campos de entrenamiento y a sus rutinas habituales, los jugadores sin equipo suelen verse obligados a lidiar con la incertidumbre sobre su futuro.

"Al crear un ambiente de grupo, prácticamente se elimina esa sensación de aislamiento y se evita que la depresión se apodere de uno, ya que, al no tener un club, uno no se siente valorado y no tiene a nadie con quien entrenar", afirmó Beattie.
"Hay una fuerte cultura del bienestar. Todos los jugadores están en el mismo barco. Se animan y se apoyan mutuamente, y ya se respira un auténtico espíritu de camaradería".
Al haber vivido él mismo la experiencia de pasar de un club a otro, Beattie entiende perfectamente por lo que están pasando los futbolistas.
"Tienen sesiones de fútbol de calidad, están haciendo el entrenamiento de carrera que necesitan para la pretemporada, tienen sesiones de gimnasio por las tardes, pero también han recuperado ese ambiente de grupo. Eso es muy importante mientras esperan su próxima oportunidad".

Un entorno profesional
El campamento ha atraído rápidamente a un grupo de jugadores con mucha experiencia, entre los que se encuentra el exinternacional escocés Declan Gallagher, de 35 años.
"Declan hace casi cuatro horas de ida y vuelta cada día para estar aquí", dice Beattie refiriéndose al defensa central. "Si eso no es inspiración y motivación para los jugadores más jóvenes, no sé qué lo es. Participa en todas las sesiones de fútbol y en todas las sesiones de gimnasio. Eso demuestra la profesionalidad que se necesita para jugar al más alto nivel".
Gallagher, que cuenta con una amplia experiencia en la Premiership escocesa con clubes como el Motherwell y el Aberdeen, considera que la calidad del entorno ya ha superado las expectativas.
"Aquí hay una gran variedad de chicos y todo está muy bien organizado", afirma. "Te mantienes en forma a un buen nivel. La calidad de los jugadores aquí es impresionante, y no hará más que mejorar a medida que el equipo crezca".
El exinternacional escocés Andrew Shinnie también ha aprovechado la oportunidad tras quedarse sin equipo este verano.
"No sabía muy bien qué esperar, porque es la primera vez que lo hacen, pero me ha impresionado mucho", afirma Shinnie, un centrocampista que dejó el Livingston y que ha jugado en equipos como el Rangers, el Birmingham City, el Luton Town y el Charlton Athletic.
"La preparación ha ido muy bien. Los chicos han hecho un trabajo fantástico y hay una buena mezcla de jugadores con experiencia y más jóvenes".
"Hay baños de hielo, batidos de proteínas después del entrenamiento y todo lo que cabría esperar de un club. Te da la sensación de que vas a un club todos los días".
Ese ambiente de club, afirma, es tan valioso desde el punto de vista social como físico.
"Algunos chicos ya se conocen pero muchos de nosotros nos vemos por primera vez. Se vuelve a crear ese ambiente de vestuario, nos echamos unas risas juntos y, luego, en el campo, los chicos con más experiencia ayudan a marcar el nivel".
"Animo a todos los que estén sin contrato a que se apunten. Espero que esto se convierta en una cita fija de cada pretemporada, porque siempre hay jugadores buscando equipo".

Listo para la próxima oportunidad
El campamento también sirve de apoyo a los jugadores decididos a mantenerse en forma mientras esperan la oportunidad adecuada.
"Para mí fue una decisión fácil", afirma el delantero Anton Dowds, exjugador del Ayr United. "Me permite seguir entrenando a un alto nivel y mantenerme preparado para cualquier oportunidad que surja".
"La experiencia ha sido muy positiva hasta ahora, ya que el club ha creado un entorno futbolístico muy profesional a tiempo completo en el día a día".
A lo largo de estas tres semanas, los futbolistas siguen abandonando la concentración a medida que los clubes les ofrecen pruebas y contratos, y llegan nuevos fichajes para sustituirlos. Beattie lo describe como un proceso "dinámico", que requiere un contacto constante con los jugadores de todo el panorama futbolístico escocés.

Para Beattie, sin embargo, el éxito no se mide únicamente por el número de participantes que firman contratos antes de que termine el campamento.
"El objetivo final es que todos los jugadores consigan un club, pero eso no es algo que podamos controlar por completo. Lo que sí podemos controlar es el entorno".
"Las opiniones de los jugadores ya han sido positivas en cuanto al nivel de profesionalidad. Si vuelven el año que viene o lo recomiendan a otros porque han tenido una experiencia tan buena, sabremos que hemos creado algo valioso".

