A propósito del caso
En febrero de 2023, patrocinado por FABOL, el futbolista boliviano Cristian Arano presentó una demanda ante el Tribunal de Resolución de Disputas (TRD) de la FBF por la falta de pago de sueldos, premios y primas por parte del Club Blooming, correspondientes a 2022.

Arano logró cobrar recién la totalidad de la deuda más intereses en marzo de 2026, tras una acción conjunta del sindicato boliviano de jugadores FABOL y FIFPRO, que elevaron su caso al Comité Disciplinario de la FIFA al no ser respetado un fallo del TAS en favor del jugador.

El caso representa un hecho inédito en Bolivia y será bisagra para los futbolistas de ese país. Puedes conocer AQUÍ más detalles sobre cómo fue desarrollándose a lo largo del tiempo.  

Por Cristian Arano

Blooming es un equipo al que quiero mucho y en el que pasé momentos hermosos. Tuvieron que pasar muchas cosas para tener que llegar a la instancia que se llegó. Me fui en 2022, en un momento en el que el club me debía sueldos, premios y prima. Siempre hay un tiempo para poder negociar. Tuvimos una o dos charlas nomás en ese tiempo y como no llegamos a un acuerdo, en febrero de 2023 procedí a demandar ante el Tribunal de Resolución de Disputas (TRD) de la Federación Boliviana de Fútbol.

Lo hice como normalmente lo hacemos acá en Bolivia. Se supone que tu demanda la tienen que atender en tres meses y en máximo un año uno recibía su dinero. Pero pasaba el tiempo y yo no recibía respuesta, era obvio que algo estaba pasando.

En el transcurso de las negociaciones tuve conversaciones pero no pudimos llegar a buenos términos porque lo que me ofrecían no eran las formas que yo quería. Yo también consultaba con otros compañeros que le ofrecían lo mismo y al final no les pagaban. Y claro, al yo recibir esa noticia no aceptaba e iban pasando los meses y no podíamos tener un acuerdo con ellos.

Incluso hubo un tiempo donde yo no estaba viviendo en Santa Cruz de la Sierra y mandaba a algún representante para que podamos llegar a un acuerdo y no me respondían las llamadas, nada. Y después pasaba un buen tiempo donde recién ellos me llamaban y me proponían cosas que no iban con lo que yo quería. 

Pasó mucho tiempo sin que recibiera respuestas ni tampoco ni un centavo por parte de ellos. La pregunta era qué le habían hecho a mi demanda. Son las incógnitas que han pasado con mi caso y con un montón de casos que tenemos acá en Bolivia. Yo me preguntaba por qué la federación boliviana no hacía cumplir todas estas demandas si al final son ellos también los que nos tienen que respaldar.

CristianArano Bolivia Blooming 2022
Cristian Arano, jugando para el Blooming en 2022

En septiembre de 2024, el Tribunal Superior de Apelaciones (TSA) me notificó que había aprobado que solamente cobrara mi sueldo. Nada más. Por la prima y los premios me derivaron al Ministerio de Trabajo, algo que era inédito. No había pasado nunca con un jugador. Eso me abrió la puerta para consultar nuevamente con FABOL. Fue lo que me animó a denunciar aún sabiendo que iba a ser una situación muy difícil para mí. Sabía que iba a tener protección.

Efectivamente, una vez más en FABOL me dieron toda la información, me guiaron en todo momento y hablaron con FIFPRO. De toda la investigación que hicieron, se concluyó que sí podíamos elevar el caso a TAS. El TSA me hizo una mala jugada, pensaron que me iba a conformar con cobrar solamente mi sueldo. Que iba a decir “necesito la plata, la agarro y después veo cómo cobro lo demás”.

Además, con las normas que tiene la Federación, si iba al Ministerio de Trabajo a reclamar podían suspenderme y dejarme sin jugar. Por eso me asesoré y supe que podía hacerlo. En FABOL me dijeron en todo momento que íbamos a ganar porque teníamos contrato, había números, había firmas... Todo estaba legalmente bien.

Me dieron tranquilidad de espíritu y, más allá de los mensajes y del contacto permanente para consultar lo que fuera, también me dieron tranquilidad económica. En estos casos uno necesita mucho dinero para poder acceder a estas demandas. Yo no podría haberla hecho por mí mismo. Han sido FABOL y FIFPRO quienes me respaldaron. Fueron muy importantes para que pudiese seguir adelante pese a saber que si daba ese paso iba a haber cosas en el ambiente en contra mío, que se iba a hablar. Pero al final no me importó. Lo hablé con mi familia, lo hablé con mi esposa. Compartimos la decisión sabiendo que íbamos a marcar un precedente en Bolivia, un antes y un después en saber que nosotros como futbolistas no estamos solos. Que FABOL nos está apoyando y que detrás de ellos está FIFPRO.

Ellos estuvieron realmente conmigo, incluso en una situación bastante complicada que pasé con mi hijo. En 2025 nació prematuro de siete meses y tuve que llevar a mi esposa de urgencia a la clínica. Mi hijo quedó en terapia intensiva y los costos eran considerables. Nosotros no teníamos los recursos. Le comenté por casualidad a la gente de FABOL lo que me estaba sucediendo y ellos gestionaron con FIFPRO  una ayuda económica. Era uno de los peores momentos de mi vida y estuvieron a mi lado: con su ayuda pude cubrir más de la mitad de los gastos. Voy a estar agradecido de por vida.

Son situaciones que la gente no suele enterarse. Es dura la realidad porque acá en Bolivia somos señalados por querer cobrar lo que tenemos que cobrar. Nuestro reclamo sale en todos lados y al final los malos somos nosotros. Nos tildan de que somos camarilleros, que no queremos jugar, que solamente queremos cobrar. Y nosotros tomamos la decisión de callarnos, que hacernos mal a nosotros porque a veces por amor al fútbol, por amor al club, decidimos dar el brazo a torcer y cedemos cosas que sabemos que no están bien. Nosotros somos unos trabajadores más, como cualquier persona, que tiene que llevar el pan de cada día a su casa y que tiene que ganarse con el sudor de la frente. En este caso esforzarnos en cada entrenamiento, en cada partido para dar lo mejor y tener buenos resultados.

Mi mensaje a los jugadores bolivianos es que tenemos que unirnos y que nos hagamos respetar. Si nosotros nos unimos, va a ser muy difícil que puedan tomar represalias o haya consecuencias para todos.

Pero si las condiciones no son las correctas, no es fácil. En el fútbol boliviano nos deben tres meses, seis meses, se ha escuchado casos en los que se deben doce meses. Si no cobramos es muy difícil poder entrar a una cancha y rendir. Nosotros conocemos la típica frase que se dice: “uno entra a la cancha y se olvida de los problemas”. Y es verdad. Uno entra y se tiene que olvidar porque tenés que cumplir una función donde tenés que entrar para ganar. Pero el tema es cómo te preparás en toda la semana, si descansaste bien, si estuvimos pensando en cuándo íbamos a cobrar porque tengo que pagar el colegio de mis hijos, la factura de luz, el alquiler de una casa. No es fácil sobrellevar todo eso. Somos seres humanos que necesitamos también llevar la provisión a nuestra familia y tener lo mínimo: alimento, un techo donde podamos estar tranquilos y así de esa manera que nos puedan exigir y rendir.

En mi caso, incluso cuando ya estaba en mi favor la decisión de la FIFA, a la que tuvimos que recurrir porque el fallo del TAS para que me pagaran la totalidad de la deuda no era respetado, quisieron seguir manipulando. Recuerdo que habían dicho que ya me habían depositado un dinero que no estaba en mi cuenta. O sea, era mentira. Ya después de una sanción fuerte de FIFA a la Federación, me pagaron. Recién ahí pude descansar y sentir felicidad. Tres años despues que se iniciara todo.

Estoy feliz pese a que pueda haber represalias porque sé que ha sido algo importante. Por primera vez, este año no he jugado en primera división. Tuve opciones pero cuando iba a negociar y sabían que era yo, ya me marcaban. Este es el que demanda, este no perdona. Y yo no le hice daño a nadie, no cobré algo que no me correspondiera.

Trato de vivir la vida siempre con alegría, con entusiasmo, con fe. Estoy peleando el ascenso en un equipo de segunda división. Tengo la expectativa de que esto realmente pueda marcar un precedente. Tengo muchísimos compañeros de otros clubes que me llaman o me escriben para preguntarme cómo hice. Estoy contento de poder decirles que fue gracias a FABOL y a FIFPRO.

Mi mensaje a los jugadores bolivianos es que tenemos que unirnos, que nos hagamos respetar y que le demos el lugar a FABOL que tuvo siempre. Ellos pelean legalmente por nuestros derechos.

Si nosotros nos unimos, va a ser muy difícil que puedan tomar represalias o haya consecuencias para todos, porque al final los que jugamos somos nosotros. Los que movemos todo esto somos los jugadores.

Arano IN San Juan FC 2026
Cristian Arano posa junto a sus compañeros del IN San Juan FC, de la segunda división de Bolivia